¨Estoy distraída…¨

Así es como he decidido
empezar esta reflexión mía, hasta hace unas semanas mi estado anímico se vino
abajo pero realmente vale la pena ponerme así por una persona …… y llegue a la
conclusión “Estamos en este
mundo para vivir y disfrutar cada instante a plenitud. De Amar lo que hagamos y
seremos felices. Hagamos las cosas porque queremos y viviremos a plenitud. Finalmente
estamos a cargo de nuestro propio ser humano y primero debemos hacernos libres
y felices a nosotros mismos…… No estamos deprimidos, estamos distraídos…” Así
que simplemente estoy distraída observando y poniendo atención a cosas, a
personas que no debo.

 

Quiero ser feliz, ser libre y seguir creciendo como
persona para dar lo mejor de mí, pero para esto debo dejar a un lado lo que me
hace daño, lo que no me permite seguir avanzando así que por eso he optado por
hacer a un lado a todo aquello que me bloquee de alguna manera el lograr mis
metas, como son amar, querer, ser feliz, crecer profesionalmente. Semanas
pasadas daba mi vida por un ser maravilloso, con el cual quería tener una
vida  completa pero realmente no se puede
ser feliz con tantos miedos e inseguridades y él tiene muchas, me ama pero no
se atreve, me quiere pero no sabe qué pasa en su cabeza, el que una persona le
de tantas vueltas a su mundo es tan complicado que la verdad termina por
complicarme mi vida y como no quiero
pues prefiero ser libre, hasta que
dios me conceda la gracia de encontrar a un ser maravilloso con el cual
pueda compaginarme y a su vez él también se compagine conmigo.

Muchas veces dejamos pasar las pequeñas oportunidades que
nos da la vida de ser felices, esto puede ser ya por el miedo al fracaso o
simplemente por pereza de volver a comenzar una nueva vida. Cada historia de
nuestras vidas, cada palabra, cada lágrima, cada logro, fracaso, alegría,
tristeza y hasta el último de los pensamientos, siempre ha sido inspirado por
una persona que hizo historia en nuestras vidas. Tendemos a confundir el amor
con las ganas de tener a alguien en nuestra vida, pero sólo son instantes de
amor y de felicidad, pues cuando llegue el amor verdadero, aquel que se quedará
a nuestro lado, todo lo demás quedará como algo anecdótico y sin importancia,
pues habremos encontrado con quien compartir no sólo un instante sino la
eternidad.

Nunca esperemos que las cosas lleguen a nosotros  por arte de magia, debemos luchar por
nuestros sueños e ideales, esforcémonos en lograr dar con la persona justa con
quien estar.

No  quitemos las alas, volemos tan alto
como podamos, que a lo lejos o a lo cerca hay alguien como nosotros, que también
está esperando y con los mismos sueños que nosotros.

No dejemos pasar las oportunidades, demos un vuelco al destino y salgamos en
busca del amor sin miedo, sin ataduras, libre para que lo podamos  vivir en plenitud. Sólo así conoceremos el
amar sin miedo, siendo libres….

No estoy deprimida simplemente estoy distraída…………………si!!!

Esta tristeza mía!!

Hoy es un día tan triste  para mí…….me encuentro en un estado anímico que
realmente a  mí misma me da mucho miedo,
miedo a deprimirme como hace 10 años aproximadamente, tengo miedo de no querer
seguir adelante, miedo de dejar de poner interés en mi vida….. Miedo de no
querer seguir en esta vida.  Hace una
semana me sentía triste y me quise dar ánimos a mí misma pero con el paso de
los días me siento sin ganas de nada…y cada día que pasa es peor!

Dicen que es bueno  sacar de alguna manera el dolor que nos hace
tanto daño y bueno yo  lo sacare
escribiendo y empezaremos por cómo es que he llegado a este estado anímico.  Hace un poco más de un mes  por  Facebook
me llego una solicitud de amistad de una persona que jamás creí volver a saber
de él. Era Toño, él fue y será siendo la persona más importante en mi vida….es
la persona que ame con todo mi ser hace años atrás, desgraciadamente pasamos
por situaciones en las cuales permitimos que mucha gente se metiera en nuestra
relación, pero saben él y yo nos casaríamos porque queríamos pasar el resto de nuestras
vidas juntos, desgraciadamente la vida nos deparo otros caminos diferentes y
por separado.

 

Mi
tristeza se resume…. Que tanto es bueno apostar y dejar todo por la
persona que amamos! Que debemos de hacer cuando queremos apoyar a la persona y
ella dice….siempre no!  Porque dejamos
que jueguen con nuestros sentimientos, porque damos nuestra vida por alguien
que no la valora. Te promete tantas cosas pero al final solo se va! Donde
quedaron las promesas.  Donde esta que no volvería a permitir que nadie se
entrometiera en nuestra relación, donde está el, cuando dijo que defendería nuestro
amor a costa de lo que sea. Cielos me siento tan mal!

Solo quiero sacar lo que siento y
de alguna manera sentirme mejor, gracias por
el apoyo a cada uno de ustedes  y
a ustedes amig@s que están conmigo, que me hacen reír, que me hacen salir de mi
casa para distraerme. Los quiero mucho

¡¡NO TE DISFRACES PARA MI!!

El otro día estaba leyendo un libro que un gran amigo me regalo y bueno ahí mencionaban algo muy cierto de lo que quisiera platicarles….quiero contarles sobre las trampas del lenguaje. De las que muchas veces no somos claros ni con nosotros mismos. Todo sucede como si el lenguaje exterior, el que solemos usar para comunicarnos con los demás, no siempre fuera el reflejo fiel de lo que aparentemente queremos decir.

Un ejemplo muy claro que a todos y cada uno de nosotros nos ha pasado más de una vez es cuando decimos a esa persona a la que queremos (amigo, compañero, pareja, novio, amante, extraño)  “¿Tienes ganas de tomar un café?”, en lugar de: “Quiero tomar un café contigo. Te pido que me acompañes”. Muchas veces, hacemos preguntas en lugar de afirmar un pensamiento que nos pertenece. Estas son nuestras frases “encubridoras”.

Nunca nos hemos dado cuenta de que cada vez que hacemos una pregunta tratamos de encontrar la afirmación escondida.  Preguntar es una eliminación, un robo que hago de una parte de lo que digo o de toda mi expresión. En la pregunta no hay compromiso, hablo sin decir, me disfrazo.

Finalmente me pregunto  ¿Para qué hago estas cosas?

Quiero que los demás me quieran (?), que me aprueben, que me acepten, que estén contentos de conocer a una persona tan agradable y gentil como yo. Tengo miedo de que me rechacen, que me abandonen, que me critiquen, que no me quieran.

Y entonces que hacemos muchas veces nos disfrazamos, mentimos, engañamos para que seamos aceptados pero que pasa jamás llegamos a ser únicos y reales.

Un día nos damos cuenta que empezamos a extrañar y queremos estar en contacto con las personas que queremos de verdad…. así que aprendamos a decir las cosas  directas, tal como queremos decirlas desde lo más profundo del corazón, hagamos a un lado el miedo, el temor a lo que diran.

 

Ahora sí. Ahora soy yo. Ven conmigo.

Mírame. Tócame. Oléeme. Escúchame…

Soy yo.

Es cierto, muchas personas más me rechazan ahora y es también cierto que muchas menos personas me quieren, pero cuando te encuentro a ti, a ti que me aceptas así, tal como soy, qué placer… Imagínate ¡Que placer!

¡NO TE DISFRACES PARA MI,

LO QUE YO QUIERO ES ESTAR CON CONTIGO!

Lecciones

 

Cuando uno de los miembros de la pareja deja de amar y decide alejarse, hay una persona que siente un gran dolor y que siente el peso de la pérdida de una manera diferente. Esta persona es la que sigue amando, la que no puede comprender o que si bien comprende lo que sucede, no lo entiende o se niega a entenderlo. De pronto debe asumir su vida, su pena, y elaborar el duelo. Es ahí cuando empezamos a comprender que a veces no podemos tener todo lo que queremos, y que la vida, o el mundo no era como lo imaginamos. Soñamos con una vida en pareja, siempre sintiéndonos amados y amando, en terminar nuestra vida al lado de la persona amada, y así, de sueño en sueño, un día nos despertamos ante esa realidad: Ya no nos aman. Nos llenamos de preguntas sin respuestas: ¿Por qué? ¿Cuándo? Amar implica correr ese riesgo y cuando se ama de verdad se sufre. Ante la pérdida debemos tratar de elaborar el duelo, y poco a poco, lograr separarnos de lo que ya no está. Si no aprendemos a soltar, si no dejamos ir, si el apego puede más que nosotros y nos quedamos ahí atados, pegados a esos sueños, a esas fantasías, a esas ilusiones, el dolor crecerá sin parar y día a día nuestra tristeza y nuestro sufrimiento, serán los compañeros de ruta, de una ruta hacia la depresión, la falta de incentivo, la falta de vida. Cuesta soltar aquello que amamos, duele sentir que ya no somos amados pero en ese dolor, estamos creciendo y madurando y si aprendemos a soltar, estamos dejando atrás una parte de nuestra historia y empezamos a abrirnos a lo diferente, a lo desconocido. Dejar ir: Esa es la clave, no es fácil, no es simple, duele… y como dice Bucay: ” A mi me parece que la vivencia normal de una pérdida tiene que ver justamente con animarse a vivir los duelos, con permitirse padecer el dolor como parte del camino. Y digo dolor y no el sufrimiento, porque sufrir es resignarse a quedarse amorosamente apegado a la pena… Quiero poder abrir la mano y soltar lo que hoy ya no está, lo que hoy ya no sirve, lo que hoy no es para mí, lo que hoy no me pertenece. No quiero retenerte, no quiero que te quedes conmigo porque yo no te dejo ir. No quiero que hagas nada para quedarte más allá de lo que quieras. Mientras yo deje la puerta abierta voy a saber que estás acá porque te quieres quedar, porque si te quisieras ir ya te habrías ido…” …………. Las palabras no siempre llevan mensajes vacíos, sólo hay que saber leer entrelineas

Hello world!

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Todo pasa por Algo!

 
 

Todo tiene razón de ser
Algunas veces, las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa porque debe de ser así, para servir un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quienes somos en realidad, para enseñarnos lo que deseamos alcanzar.

Nosotros no sabemos quiénes son estas personas, pero cuando fijamos nuestros ojos en ellas, sabemos y comprendemos que afectarán nuestras  vidas de una manera profunda.

Algunas veces te pasan cosas que parecen horribles, dolorosas e injustas, pero en realidad entiendes que si no superas estas cosas nunca habrías realizado tu potencial, tu fuerza, o el poder de tu corazón.


Todo pasa por una razón en la vida. Nada sucede por casualidad o por la suerte… Enfermedades, heridas, el amor, momentos perdidos de grandeza o de puras tonterías, todo ocurre para probar los límites de nuestra  alma.


Sin estas pequeñas pruebas la vida sería como una carretera recién pavimentada, suave y lisa. Una carretera directa sin rumbo a ningún lugar, plana, cómoda y segura, más empañada y sin razón.


La gente que conocemos afecta nuestra vida; las caídas y los triunfos que experimentamos crean la persona que somos. Inclusive aprendemos de las malas experiencias.
Es más, quizás sean las más significativas en nuestras vidas.

 


Si alguien nos hiere, nos traiciona o rompe nuestro corazón, le damos las gracias porque nos ha enseñado la importancia de perdonar, de dar confianza y de tener más cuidado de a quien le abrimos nuestro corazón.


Si alguien nos ama, lo amamos también no porque él o ella nos ame, sino porque nos han enseñado a amar y a abrir nuestro corazón y nuestros ojos a las cosas pequeñas de la vida.


Hacemos que cada día cuente y apreciamos cada momento, además de aprender de todo lo que podemos, porque quizás más adelante no tengamos la oportunidad de aprender lo que tengamos que aprender de este momento.

Eso es lo grandioso de la vida, podemos equivocarnos, caer y volver a levantarnos, así que permitámonos enamorarnos. Liberarnos y poner la vista en un lugar bien alto.
Mantengamos la cabeza en alto porque tenemos todo el derecho de hacerlo. Repitámonos a nosotros mismos que somos unos individuos magníficos y creámoslo; si no creemos nosotros mismos nadie más lo hará tampoco.

 

Creemos nuestra propia vida, encontrémosla y luego vivámosla… No olvidemos que Dios tiene un plan maravilloso para cada uno de nosotros, y debemos aprender a descubrirlo.

 

 

Solo Dios sabrá que pasa con nosotros….

Cerrando Circulos

 

En el estado emocional en el que me encuentro, decidí navegar un rato por la red y me encontré con este  escrito me gusto mucho lo que dice y bueno así que se los comparto amig@s!!

 

Espero les guste, así como a mi!

  

  

 

CERRANDO CÍRCULOS

Por Paulo Coelho

Novelista Brasilero

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó tu trabajo?, ¿Se acabó tu relación?, ¿Ya no vives más en esa casa?, ¿Debes irte de viaje?, ¿La relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente “revolcándote” en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

 

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú. Suelta el resentimiento. El prender “tu televisor personal” para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte mentalmente, envenenarte, y amargarte.

 

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando “puertas abiertas”, por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.

Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo.

Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.

Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida! P

 

Paulo Coelho

 

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